El CloudSleeper, como todos los productos inflables, puede sentirse un poco menos firme cuando la temperatura ambiente baja. Esto no se debe a una fuga, sino que es un resultado natural de cómo se comporta el aire en condiciones más frías.
Cuando el aire se enfría, sus moléculas se mueven más lentamente y ocupan menos espacio. Esto conduce a una reducción de la presión interna, haciendo que el producto se sienta más blando. Esta relación entre temperatura, presión y volumen está descrita por la Ley de los Gases Ideales.
Dado que el CloudSleeper se utiliza generalmente por la noche, cuando las temperaturas caen naturalmente, especialmente en habitaciones calentadas por la luz solar durante el día, el aire dentro del colchón se enfría y se contrae. Esto puede hacer que parezca que ha perdido aire.
Es importante señalar que esto no es un defecto del producto, y reemplazar el producto no evitará este efecto.
Si sospecha que hay una fuga, puede realizar una comprobación sencilla:
- Infle completamente el CloudSleeper.
- Aplique una pequeña cantidad de agua en la zona sospechosa.
- Presione suavemente el colchón.
- Observe si se forman burbujas.
- Si no se forman burbujas, el producto es hermético y la suavidad se debe a cambios de temperatura.
- Si aparecen burbujas, esto indica una fuga.
- En este caso, es recomendable grabar un vídeo de esto y proceder al formulario de Garantía y Reclamaciones. Tenga en cuenta que la garantía solo cubre estos problemas si están relacionados con defectos de fabricación; si el producto ha sido perforado por algo punzante, esto no estaría cubierto por la garantía.